Bueno, primero quiero desearles una feliz Navidad y darles las gracias por estar siguiendo mi blog… No es fácil llegar de ocho horas de manejar moto y mantenerlos actualizados, muchas veces cuando escribo, estoy más dormido que despierto, así que perdón por los errores ortográficos…
La gente del hostal se metió mera rumba anoche, hicieron fiesta pirata; la verdad que tuve ganas de emparrandarme, pero no fui capaz porque hoy me tocaba levantarme muy temprano (a las 6:30 a.m. ya estaba en carretera). El cuarto no tenía aire acondicionado, pero estaba tan cansado que ni lo extrañé…
Al principio la carretera es bordeando el mar, también es pura recta, me da muchísimo sueño manejar así… Hay un tramo de un par de km que son curvas (sabroso para despertarse, aunque nada del otro mundo), después más y más rectas hasta que uno se encuentra con estas eólicas:
Por un pueblo llamado San Jacinto (como 60 km de Mancora), paré a preguntarle a un Sr. acerca de los cultivos de arroz, ya que me parecía muy extraño que en medio de un desierto, pudieran cultivar, es muy impáctate ver arena por muchos km y después, de la nada,unos cultivos, que después se vuelven arena otra vez.
Por Sullana la carretera se pone muy mala y hay que tener cuidado para no dañar un rin en uno de los por ahí mil huecos…
Como no alcancé a desayunar en el hostal, me tocó parar en el primer sitio que vi que tenía desayunos, de nuevo, mucho camionero (esos manes saben cómo es la vuelta para comer bueno y barato), pero lo que realmente me motivó, fue este letrero:
Sí, pensaron bien… Es, como su nombre lo dice, caldo de para de toro… Parece que es muy famoso por estos lados, la verdad no fui capaz de probarlo.
Antes de llegar a Piura, me tocó ser testigo de la «inconsciencia víal» ya que un hdp en una intersección y aún viendo que yo venía y tenía la vía, decidió meterse a 5 km por hora y me tocó frenar en seco, fue la primera vez en el viaje que sentí que me iba a chocar… Lo mejor de todo fue que a los policías de tránsito que estarían a 50 mts, les valió una verga… Qué rabia la que me dio, pero gracias a Dios no iba rápido y pude frenar…
A pocos minutos, me encontré con una señal de tránsito que decía: «cuidado, animales en la vía» y pues ahí ya todo tuvo sentido…
Al llegar a Piura me acordé de la recomendación que me hizo Jorge Pérez (vive en Chiclayo, Perú). Debía de echar gasolina porque de ahí hasta Mórrope (son casi 200 km) no hay gasolineras (toca preguntar si aceptan pago con tarjeta, la mayoría sólo acepta Visa; si traen American Express, la sacaron a pasear porque no les va a servir sino de adorno. La MasterCard la aceptan en varias, pero no todas, pilas con eso); la vía son rectas interminables que demasiado viento (la gasolina rinde como un 25 % debido a que toca acelerar más). De nuevo me estaba durmiendo, así que paré a estirarme y tomar un par de fotos:
Rectas, rectas y más rectas… Es increíble la sensación cuando uno va a 140 km/h y a detrás de un camión, se siente como si uno fuera al lado de un tornado porque el viento te pega de todo lado, cuando estás pasando el camión, se siente un vacío que te chupa y apenas se pasa, se siente como te tira la moto para la derecha… Toca tener mucho cuidado…
Ya en Chiclayo, y con el perdón de Jorge Pérez que vive ahí, pude dar gracias que no me quedé en esa «ciudad», mucha basura en las calles, muy fea y desorganizada (por lo menos la parte por la que pasé, aunque no creo que mejorara mucho la cosa en otros lugares).
Una vez en Trujillo, me pide a buscar el hotel que había reservado a través de Booking, manualmente porque mi GPS no reconoce el formato de direcciones de acá (nombre de calle en vez de número). Al llegar, me di cuenta que la zona era muy fea y no había parqueadero para la moto, entonces la Sra., quien fue muy amable, me envió a otro «hotel» del mismo dueño, porque ese sí tenía parqueadero… Al llegar, obviamente me di cuenta que era un puto motel ahí mismo, pero me hice el guevon, le pregunté a la Sra. que atendía tan respetable establecimiento, si era posible ver la»habitación» antes de pagar… Al subir, por unas escaleras de metal tipo caracol (o en espiral), pude ver que ni ducha tenía (era una bañera), además de escuchar a una vieja mientras le hacían el I love you… Pensé: es 24 de diciembre, acabo de hacer la ruta más dura del viaje hasta el momento, necesito una ducha de agua fría ya, la vieja del lado no hace sino gritar (no quiero ser testigo de cómo le dan su «Noche Buena») y ni por el putas me voy a quedar en un hp motel hoy… Le dije a la Sra. que con todo respeto, pero yo había reservado un Hotel y no un Motel, entonces que iba a buscar otro sitio y que por favor no me cobrara la noche (había puesto los datos de mi tarjeta cuando la hice por Booking… Fuck you Booking!
Pude encontrar un lugar muy bueno, el hotel Naira, que es atendido por sus propietarios; Augusto y Maritza, quienes me recibieron excelente, me dieron un cuarto con dos camas dobles, parqueadero, desayuno, Wi-Fi, etc., por un precio muy razonable… Qué buena atención la de esta pareja, en serio que fue la mejor decisión haber buscado otro sitio…
Como a las 11:00 p.m. me recogió Begoña, una amiga que es de acá y acababa de llegar de Lima, y nos fuimos a cenar con su familia… La comida deliciosa y todos excelentes personas, muy agradecido con ellos por haberme invitado y salvado de pasar un 24 solo, durmiendo, aunque estuve como un zombie hasta las 2:30 a.m. que regresé al hotel…
Acá una foto de los primos y Pipe que se coló:
Este día fue demasiado largo y demasiado agotador…
Mañana a madrugar otra vez para hacer la famosa trocha del Cañón del Pato.
Gastos del día:
Desayuno = 23 soles
Almuerzo = 37 soles
Gasolina = 214.14 soles
Varios = 50 soles
Estadía = 90 soles
Total gastado = 414.14 soles / 122 dólares









Animo Felipe, esta haciendo algo que otros como yo soñamos y aun no podemos hacer, pero que ojala algún día sea un suelo realizado. Ya falta poco…
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Gracias parcero!
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