Mar 22 – día 99: Santa Teresa – Ayacucho / 519.2 km (13 horas) / 26,931.8 km acumulados 

Aun después de la patoneada de ayer, no amanecí tan candado como pensé. Bajé maletas y alisté la moto para el largo tramo de hoy. Después del desayuno, me despido de Giovanni y Catalina, ya que ellos siguen para Cusco hoy.

Ya saben cómo soy yo, no me quise ir por Cusco y tomar la ruta de Abancay, sino que me fui por Quillabamba. Salí por la trocha que lleva a Santa María y de ahí tomé la P-28B hacia Quillabamba, donde eché gasolina y fulleé el bidón (lo más alto que tenían era de 90 octanos). La vía es muy angosta, con bastantes huecos y muy quebrada. Claramente no está debidamente demarcada y mucho menos tiene varandas que eviten que uno se vaya por los voladeros.

Acá pueden observar lo angosta de la carretera (un solo carril para ambos sentidos), las curvas demasiado cerradas. Aunque las vistas que ofrece, son increíbles, mucha vegetación, bastantes ríos y cascadas…

Cuando busqué la vía en Google Maps, ya sabía lo que me venía pierna arriba cuando me marcaba 12 horas para 500 km, obviamente iba a haber trocha… Aunque no me imaginé que algunos pasos de ríos muy peligrosos (y yo que voy más cargado que chiva de pueblo). Para llegar a Ayacucho, sólo hay que seguir por la PE-28B… Bastantes tramos de ripio, es la mamá de las carreteras con curvas y casi me estrello de frente, sin exagerar, con cinco Toyota Hilux… Pasada de peligrosa, me tocó ir pegado del pito, como en un buen día capitalino…

Después de Kimbiri viene un buen tramo de ripio con abundante piedra, al mejor estilo de los 72 km de trocha que aún quedan en la Ruta 40 argentina. Como me estaba cogiendo la tarde, no paré a almorzar…

Por Tambo, un militar me hizo señas para que parara, me hice el guevon y seguí derecho, sin acelerar y como quien no se había dado cuenta… Miré por el retrovisor y nadie se movió, así que ahí sí le chucé a la moto.

No tendría suerte 100 km más adelante, donde otro retén militar me estás esperando. Me pidieron papeles y al darse cuenta que era extranjero, me pidieron que me orillara al otro lado de la vía, para hablar con el comandante del «operativo». Este Man le ordenó a un subordinado que le tomara foto a mis documentos, lo cual me pareció muy extraño y le pregunté que por qué de toda la gente que estaban deteniendo, a mí era el único que me hacían eso. El «comandante» me respondió que es algo de rutina y que lo hacen con los extranjeros, para después verificar los datos con la Interpol. Ahí me empecé a asar y le dije que era el colmo que me tuviera ahí por 20 minutos. Entonces el man me dijo: «tome sus documentos y siga, siga… Buen viaje, buen viaje». Claramente arranqué como una loca, porque ya eran más de las 8:00 p.m. y aún me faltaban 90 km para llegar.

Unos km más adelante, me tocó parar a echarle gasolina a la moto, gracias a Dios había llenado el bidón, porque obviamente no había ninguna estación de servicio y ya tenía el bombillo de reserva prendido.

Mientras bajaba el bidón, podía escuchar piedras pequeñas cayendo a un lado de la vía, por lo que me apresuré, ya que no quería que me cayera un derrumbe encima. Para colmo de males, me tocó una neblina ni la hp, en trocha y con llovizna… Grande Pipe, vos y tus ideas de hacer las rutas difíciles y de no repetir…

La vía pasa por unos caseríos como olvidados por el gobierno, la gente sentada en la entrada de sus casas y sin luz… Paso los reductores de velocidad lo más rápido posible, ya que no quiero ningún tipo de sorpresa por parte de los locales… Llámenme exagerado, pero seguro mató a confianza y lastimosamente crecí con esta desconfianza…

Después de subir a más de 4,000 msnm, La vía de bajada a Ayacucho ya es pavimentada y amplia. Aproximadamente faltando 30 km para llegar, me para la policía. Me pareció extraño que tenían barricadas en la vía…

Saludé al policía y con un tono de voz un poco cortante, le dije:

Pipe: Eehh, qué es la cosa pues que me están parando a cada rato. Hace nada me detuvieron los militares y ahora Uds.

Policía: Sr., sus documentos por favor.

Pipe: acá están, ¿me los van a pedir cada cinco minutos o qué?

Policía: Sr. lo que pasa es que esta vía la cerramos a las 6:00 p.m. porque es muy peligrosa y hay muchos asesinatos por parte de los locales. Estos disparan y después ven qué les quitan a los que transitan por acá y para nosotros es muy difícil capturarlos porque se meten al monte…

Pipe: ¡Ay marica!, ¿cómo así? A mí me pararon los militares, pero no me advirtieron nada, muchos hps… Yo sí pasé por varios pueblos medio raros, pero no noté nada que fuera realmente peligroso, también vi como dos patrullas en la vía, pero no sabía que era por eso…

Policía: Pues has tenido suerte… Acá están sus papeles y siga tranquilo que de acá para abajo casi no pasa nada…

Pipe: muchas gracias, Sr. oficial. Con razón la vía estaba tan vacía (sólo me encontré con dos Hilux, que iban en el mismo sentido mío).

Salí como una loca y a lo que daba la moto, no quería seguir tentando mi suerte y estaba muy azarado por lo que me habían contado.

Al llegar a Ayacucho, se los juro, había un Cristo blanco con los brazos abiertos… ¡muchas gracias Dios! Definitivamente me querés mucho, porque me has salvado de unas durante este viaje…

Entré a la ciudad y habían varias calles cerradas por celebraciones de Semana Santa, así que hice la colombianada y me tiré unas en contra vía. Jajaja qué suerte la mía, me pararon dos oficiales de tránsito, mujeres.

Tránsito: Sr. qué hace, va en contra vía…

Pipe: Uy, señora, discúlpeme, es que yo no soy de acá y el GPS me marcó esta ruta (pura mierda). Estoy más perdido que un putas, acabo de llegar de Machu Picchu, estoy cansado y quiero llegar lo antes posible al hotel que está a tres cuadras.

Tránsito: pero es que es contra vía

Hablan entre las dos… Una me dice que siga y la otra insiste en que es contra vía.

Pipe: venga, por favor déjeme seguir, vea que después me vuelvo a perder… Yo me voy despacio y por un costado de la calle.

Transito: bueno Sr., siga, pero con cuidado.

Pipe: ¡Sí señora!

Hp, ni siquiera me pidieron papeles y eso que yo no compré el SOAT (seguro obligatorio de automóviles) peruano porque de bajada nunca lo necesité.

Llegué al hotel y no tenía parqueadero, así que me puse a buscar por ese sector y me tocaron todos los putos embotellamientos de la vida… Me monté por las aceras, ni me importó nada… Estaba desesperado por encontrar un lugar para dormir lo antes posible.

Después de encontrar un chochal con parqueadero (hora y media buscando), me fui a comer un pollo (era lo único que había abierto) y busqué noticias de esa vía… Lo primero que encontré y con una búsqueda de menos de un minuto, fue esto:

Coño de su madre… Qué tal donde me fui a meter…

Ya en el chochal, tiré todo al lado de la cama y caí noqueado.

Mañana salgo para Lima y me toca madrugar a cambiarle los frenos a la moto  (nunca lo he hecho, pero mañana madrugaré a hacer eso yo mismo).
Gastos del día:

Desayuno = 4.5 dólares

Gasolina = 23.5 dólares

Cena = 8.5 dólares

Estadía = 12 dólares

Total gastado = 48.5 dólares

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