Mar 1 – día 78: Ushuaia – Río Gallegos / 579.8 km (11 horas) / 18,536 km acumulados 

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Casi se me olvida contarles lo que me pasó el día que salimos de Punta Arenas a Ushuaia… Después de que llegamos a Porvenir y tomamos la vía que «era» (pero era alterna, la Y-71 en vez de la CH 257). Iba soyado con electrónica, entonces le estaba dando como degenerado… Bueno, pues dos guanacos (animales parecidos a las llamas), que estaban al lado de la vía, se empiezan a meter… Ay marica… Les pité (el pito de mi moto es de camioneta… Así de montañero soy, que le puse un Bosch de doble corneta, más el original de la moto… Pero sirve como un putas porque suena demasiado), iba a más de 100 km/h y cuando pito, empiezan a correr y a meterse a la vía… Pensé (todo esto en menos de un segundo:
«Ay hp… Ya me llevó el putas, ya me volví mierda… Me cagué el viaje… Me estrellé, voy a terminar en la cuneta… Cómo voy a atropellar a un guanaco ome…» También uno piensa en todas las malas palabras que ha aprendido en los países a los que ha ido en el viaje: «concha de su madre, la p… que te parió, filo da p… caralho… Más las que uno se sabe colombianas»… Imagínense el susto de caerse el día que se va a llegar a la primera meta. Si caerse ya es duro (literalmente), haberme caído ese día hubiera sido la cagada… 

Uno de los dos guanacos, corriendo, se hace al frente de la moto (obviamente ya había dejado de acelerar, pero nada de freno porque había mucha piedra y me iba a ir al carajo…), le hice el quite y aún así, la maleta lateral derecha, lo rozó… Literalmente, le rozó el pelo… Uuuffff, cuando frené, tenía las bolas en la garganta… Llegó Jady y le mostré la línea donde me había metido y no podía creer mi suerte… A lo lejos se veía el puto guanaco saltando como si nada… En la foto no se ve mucho, pero ahí está la línea de donde se me metió la moto mientras se me iba atravesando el guanaco…

  
  

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No me quiero ir… Ya de acá en adelante se empieza a acabar el viaje… No me quiero ir…
Le digo a Jady que nos quedemos un día más, pero no hay nada más para hacer… Ya teníamos todo empacado… Aún así, trato de demorarme lo más posible, porque sé que cuando me monte en la moto, ya pierdo el año… Ya voy es a estar con afán de llegar. Fuimos a la iglesia a darle gracias a Dios por traernos hasta acá y le pedimos por nuestros viajes de regreso. De ahí nos vamos cerca al puerto, para tomarnos la foto con un barco de la Segunda Guerra Mundial que quedó encallado. 

   
 
Nos fuimos por la costanera hasta la salida de la ciudad, donde está el letrero. 

   

   
 Foticos y listo, a darle porque lo que falta para llegar a la casa… Es mucho. 

   
   

  
Paramos en Río Grande a tanquear y en San Sebastián (frontera) íbamos a volver a echar, pero no había… Entonces a hacer la primera de cuatro fronteras que nos tocaban… Sello al pasaporte y entregar la hoja de la importación temporal de la moto… Ahí le dan un papel con unos sellos y eso es lo que se presenta en la garita de control, para uno poder pasar. 

    
Cuando estábamos metiendo los documentos al topcase de la moto, nos pregunta el de la aduana, que si ya nos habían revisado las maletas… Nada, no nos las han revisado… Pensé: ah, este man ya va a venir a cagarse la vuelta y nos va a tocar bajar todo…
Pero afortunadamente nos dijo que siguiéramos. Se hace la entrada a Chile (con importación temporal de la moto y todo… Aun si uno sólo va de paso). Toca buscar el camino que lleva a Cerro Sombrero (aproximadamente 150 km de ripio…). Ahí llega uno al ferry, que no toca reservarlo antes, porque hay muchos al día… El ferry cuesta 4,900 pesos chilenos (6.5 dólares) y se demora 30 minutos. 

  
Aprovechamos el tiempo del ferry, para comernos («almorzar») unos atunes que compramos en Ushuaia. De una vez les digo, si están viajando y compran atún desmenuzado… La cagan, así como nosotros… Que por probar algo nuevo, casi nos quedamos sin almuerzo… Al final pudimos sacarles toda el agua y algo se comió. Cuando llegamos a Punta Delgada, le echamos la gasolina de los bidones, a las motos. 
Bueno, pues en el enredo de echar la gasolina, solté el «pulpo del softbag naranjado (el que va pegado a la maleta lateral derecha, porque ahí tengo el bidón)… Ahora les termino de contar esta parte. 

  

Mientras estaba echando la gasolina, fallé el cálculo y regué un poco por fuera de la moto… Jady tenía un tarro de un jugo que se acababa de comprar, entonces lo llené de agua en el único restaurante que hay en el lugar y lo eché donde regué la gasolina… Después, nos ponemos todo el equipo de la moto, amarramos los bidones y a manejar porque aún faltan como 80 km para la otra frontera (me parece una estupidez que para ir a Ushuaia (Argentina) toque pasar por Chile y toque hacer todas esas fronteras, con sus trámites… Cuando uno sólo pasa como por 200 km de Chile… Sellar pasaporte y hacer importación temporal de la moto, por dos horas… Una guevonada, pero bueno… Quién soy yo para cuestionar estos temas de geopolítica…

  

Llegamos a la frontera que se llama «Integración Austral» (cerca a Monte Aymond, Argentina. Toca coger la Y-533 chilena, justo después de que se acaba la 257. Lo más fácil es buscar los carteles de Monte Aymond) y vimos el letrero de Bienvenidos a Argentina… Siempre paro a tomarme la foto… Cuando me bajé, sentí un sonido como de unas llaves… Miro y ay hp… Las llaves del topcase con las de los candados y el calibrador de llantas, colgando del pulpo del softbag narajando, que había soltado para echar la gasolina del bidón… Cuáles son las probabilidades de que cuando eché la gasolina, haya dejado las llaves encima del softbag, haya soltado el pulpo y que en algún punto de los 80 km, las llaves se hubieran enganchado justo en el pulpo… Increible… Cuando miré a la derecha, una virgen gigante, con los brazos abiertos… Ay ome, como me han cuidado en este viaje… Eso ya es mucho como para llamarlo «suerte»… Acá están las fotos para que no piensen que es carreta de paisa:

Así lo pongo siempre:

   
Así estaba:

  
    
  
 En este puesto fronterizo, están migración y aduanas de ambos países, ahí hacés todos los trámites (migración y aduana Chile, migración y aduana Argentina) y te entregan un papel de estos: 

  
Que es con el que te dejan seguir. 

Ahora vamos por la Ruta 3 de nuevo, pero ahora hacia el norte. Pasamos por la parte en la que se cruza con la Ruta 40 (justo antes de Río Gallegos y la policia de carretera nos paró dizque para tomarnos los datos (supuestamente un procedimiento de rutina, pero es más como pea que uno pegue la calcomanía en la comisaría:

   
 
En Río Gallegos estuvimos buscando hostal como por dos horas, hasta que dimos con uno en el que podíamos parquear las motos. De ahí nos fuimos a comer choripan y a dormir porque mañana toca un tramo largo…

Gastos del día:

Desayuno incluido 

Almuerzo = 3 dólares 

Cruce ferry = 6.5 dólares 

Cena = 3.5 dólares 

Gasolina = 19 dólares 

Estadía = 18 dólares 

Total gastado = 50 dólares 

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