Feb 23 – día 71: Puerto Natales – Torres del Paine – Puerto Natales / 273.4 km (ocho horas) / 17,098.3 km acumulados 

Chi, Chi, Chi… le, le, le… Chile… El último país de la travesía que me faltaba por conocer. ¿Qué mejor manera de hacerlo que en Torres del Paine?

Yo no sé qué les pasa a todos los hps perros de acá, pero se hacen en combo en las esquinas y se le atraviesan a los carros y motos a ladrarles. ¡Son tan asados, que se hacen en frente de los vehículos, aunque uno esté andando! No sé cómo no los atropellan… Pegan mero pique de esquina a esquina, sólo para joderle la vida a uno y se hacen en grupos de tres o más.
Tanqueamos en la gasolinera Copec, revisamos presión de llantas y aproveché para tensionar la cadena, que me viene jodiendo desde Perito Moreno (el pueblo). 
Este pueblo está lleno de colombianos, ayer que comimos, nos atendieron colombiches; en la gasolinera, nos atendió un colombiano también… Todos del Valle del Cauca, ve… Además que hay muchas tiendas de ropa «100 % colombiana». 
Decidimos irnos por la ruta de la cueva del Milodón, toca coger la ruta 9 al norte como 25 km y de ahí se dobla a la izquierda en la Y-150 que está pavimentada hasta la entrada a la cueva (como unos 10 km). Les voy a decir de una vez, que no boten corriente… No vale la pena entrar… Nosotros dizque paisas y tirándonosla de avispados, no caímos en cuenta que decía cueva, mas no fósil del Milodón… Es una caminada breve a ver dónde vivía ese man que se extinguió hace miles de años… Pero para ir a ver una cueva sin gracia, no vale la pena perder tiempo ni plata. 

   
   

Seguimos por la vía, que ahora sí es destapada (ripio/trocha/off). Llegamos a los primeros miradores y el clima nos permitió ver los Cuernos del Paine (durante todo el día y desde varios ángulos). Ahí empezaron los vientos, que cuando llegamos a la entrada del parque, nos dijeron eran de 72 km/h. 

  
    
 
En la portería, presentamos las entradas que nos regaló Paola (una chilena que es guía en Torres del Paine y que nos dio información en el hostal de El Calafate), la cual vale 25 dólares. 
   
 

Nos fuimos a ver el Lago Grey y desde que salimos de la portería, la trocha era con mucha piedra suelta y el viento nos empezó a dar duro, nos tiraba de un lado de la vía para el otro y esa moto era en puro perreo moviéndose por falta de agarre. Son como 25 km desde que uno se desvía, hasta el parqueadero. De ahí uno tiene que hacer una caminata como de 20 minutos, hasta llegar al lago, que está partido en dos y se hace una especie de playa. Ahí nos quedamos un rato molestando y tomándonos fotos aprovechando el viento. 
Como ya hemos ido a varios glaciares, no fuimos hasta el mirador. Muchos de los paisajes acá son muy parecidos y como aún nos faltaban varias cosas por hacer, no queríamos perder más tiempo. 
Al regresar a la moto, puse el casco en el retrovisor de la moto (como siempre lo pongo y como muchos de Uds lo deben de hacer), me puse a ver la ruta a Salto Grande y mirador de Los Cuernos y justo cuando lo iba a coger… Llegó una ráfaga de viento de esas todas sayayínes y el casco para el suelo… Jady lo cogió y me dijo: «¿ya lo vio, cierto?»… Claro, se rayó todo y se le cayó un pedazo de pintura (que es de tres capas) en la parte trasera… Lo había comprado justo antes del viaje y ya se «reventó toito, como diría el man del vídeo del tramboliko». A eso toca sumarle que una pata del lado derecho del visor, se me había quebrado dos noches atrás… Una belleza ese casco BMW, volveré a comprar uno de esos 😒. Lo traía impecable, sin ningún rayón y cuidándolo, creo que para una mujer, el equivalente sería que se le cayeran las gafas y se le rayaran todos los lentes… Qué putería.

Tanto viento que no me caía ni para adelante ni para atrás. 
   
    

    
 
Después de la rabia que me dio, decidí calmarme y no arruinarme el día con «guevonadas», porque el casco lo cambio, ¿pero cuándo vuelvo a Torres del Paine en moto? 

      

  

Con un montón de rayones más… 😒

Regresando al camino que nos iba a llevar a Salto Grande (desvío de cinco km en la vía Y-158), otra ráfaga de viento… Esta sí me sacó de la vía… Me tiró por un montículo de piedras y me vi en el piso… Cuando pude controlar la moto, frené y esperé a que se me bajarán las guevas de la garganta, porque me vi en el piso y afortunadamente pude enderezar la moto. Eso me pasa por ir como gatillero a 100 km/h en este ripio… Jady se cayó en el mismo sitio cuando íbamos al lago. 
Pasamos por el Lago Pehoé y ahí sí tocaba la foto tipo postal.

   
    

  
  
   
  
Después nos encontramos una tienda y aprovechamos para pegar las calcomanías 

   
 
Cuando llegamos al Salto Grande, no era la mayor cosa (claro que después de las Cataratas de Iguazú, nada me va a sorprender). Vimos los Cuernos del Paine justo antes de que empezara a lloviznar y se tapara por el resto del día (ya eran las 5:00 p.m.). Queríamos ver las Torres del Paine, pero el clima no nos lo permitió, eso que durante el día estuvo despejado y casualmente también fue uno de los pocos de la semana en los que no llovió hasta tarde. La verdad es que tuvimos mucha suerte en El Chaltén, El Calafate y Torres del Paine. 

   
 Cogimos la vía hasta la portería de Laguna Amarga y ahí empieza el pavimento otra vez, donde aproveché para tensionar la cadena de la moto, de nuevo. Mientras hacía esto, llegaron dos europeas en un carro a preguntar por la vía para Cerro Castillo, porque querían cruzar a Argentina. Les dije que me esperarán cinco minutos que yo iba en la misma dirección, pero se fueron y me dijeron: «alcáncennos más adelante» 
Terminé de cuadrar bien la cadena y arranqué como degenerado (me demoré como cinco minutos desde que ellas arrancaron)… Me tocaba alcanzarlas en 50 km que faltaban para Cerro Castillo, como reto personal. La vía más adelante era trocha también, como por 20 km, así que le metí 130 km/h a la moto y dejé a Jady tirado porque el man viene con las llantas gastadas y le está dando suave. 

Tres km después de la trocha, las alcancé, les pité y paré a esperar a Jady porque viene sin GPS y no quería que se perdiera. Tampoco le saqué tanta ventaja, unos dos minutos. Arrancamos y justo cuando empecé a azotar, veo unas luces de patrulla de carabineros… Ah hp, seguro estos manes me vieron pasar como un gamín y ya me van a multar… Bajé la velocidad y le hice señas al parcero… La patrulla también bajó velocidad, pero nada de sirenas… Esperamos un rato y nada… Entonces paramos y la patrulla nos pasó. Uf, que descanso… Como acá le meten a uno mero terrorismo con los carabineros, ya la iba viendo grave con la multa…
Tomamos otra vez la ruta 9 al sur y llegamos a Puerto Natales. De nuevo fulleamos las motos porque íbamos a seguir a Punta Arenas, pero ya eran las 8:00 p.m. y las llantas de Jady no aguantaban si nos llovía (estaban demasiado lisas, pero sólo en Punta Arenas va a poder cambiarlas). De nuevo al hostel de Kike y de ahí a cenar «comida casera» en un hueco (en el que casualmente también nos atendió una colombiana, del Valle). 

A dormir y mañana a Punta Arenas… Última ciudad antes de llegar a Ushuaia. 

Gastos del día:

Gasolina = 31.5 dólares 

Almuerzo = 12 dólares 

Entrada a la cueva del Milodon = 6 dólares 

Entrada al parque Torres del Paine = 0 dólares (vale 25)

Estadía = 16 dólares 

Total gastado = 65.5 dólares 

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