Feb 22 – día 70: El Calafate, Argentina – Puerto Natales – Chile / 352.4 km (seis horas) / 16,824.9 km acumulados 

Sé que estaba un poco atrasado con los posts, pero los días han estado largos y con mucha cosa para hacer, además del internet tan malo que hay acá en el sur (y Wi-Fi de hostal sí que es peor). En las noches estoy llegando muy cansado y ahora sólo estoy enfocado en llegar al «fin del mundo», pero me tomaré un día completo en Punta Arenas (última ciudad a la que iré antes de Ushuaia ) para ponerme al día. También sé que hay cosas que he obviado o se me han olvidado (como nombres de rutas o gasolineras), que si necesitan saber, pueden enviarme un mensaje y con mucho gusto de los responderé. 

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Feb 22

Desde temprano haciendo el desayuno, empacando y cuadrando la puta cadena de la moto… 

Jady se puso a buscar llantas (en Argentina le dicen cubierta y en Chile neumático) porque viene grave con las dos…  No pudo encontrar nada para K50…

Fuimos a tanquear y a llenar los bidones. Después a buscar la calcomanía de la palmera doblada por el viento… Como hora y media buscándola (las que habían eran demasiado grandes), hasta que por fin la encontré

  
Toca pegarla porque nos la ganamos, qué hp viento tan hp… Aunque salimos casi a las 2:00 p.m. de El Calafate y tenemos que cruzar frontera. Supuestamente íbamos a hacer Torres del Paine, pero ya grave.

Puse la gasolinera de Esperanza en el GPS y a dale porque nos va a coger la noche. 

Si antes me había quejado del viento, este día fue el campeón… Literalmente tenía que poner la cabeza contra el hombro, porque la fuerza de este ya me tenía con torícolis… A veces me tocaba voltear la cabeza hacia la derecha (en la dirección en la que me pegaba el viento) para medio descansar, porque ni agachándome por debajo del windshield me salvaba… 

En una de esas «ráfagas de viento» porque vienen de la nada, o en un momento pegan por la derecha y al otro por la izquierda (que obviamente uno le está haciendo contrapeso y siente que se va a salir de la carretera), pasa un camión cisterna de la YPF, se crea un vacío que al salir me tira en la dirección contraria. Bajé la velocidad y Jady me dijo: «parce, casi nos borramos…», claro… Nosotros haciendo contrapeso para el lado que nos tiró el viento después de que pasara el camión, terminamos en el carril contrario. Ahora trato de ir en la mitad de la vía y si viene carro, me acomodo en mi carril. 

Al llegar al pueblo, fulleamos las motos y nos fuimos al único restaurante que había… Estaba cerrado por falta de luz y agua, entonces los devolvimos a la bomba a comer un sándwich (¡no habiendo más y a estas alturas del partido, se come uno hasta la mano, ome!). 

   

  

Seguimos para el paso fronterizo Río Don Guillermo, que casi nadie conoce (es por la Ruta 40, después de Estancia Tapi Aike y antes de Estancia Cancha Carrera), pero busqué bien en Google Maps y ahí aparece en Street View y todo… Así no toca irse hasta Río Gallegos para subir a Torres del Paine. Si les dicen que ese paso no existe, así como me dijeron a mí… Ya saben que sí y acá hay fotos:
  
   

Llegamos a migración argentina y obviamente no había fila… En cinco minutos sellamos pasaporte e hicimos aduana. Le preguntamos al man si podíamos pegar una calcomanía en el vidrio de afuera, pero nos dijo que la pegáramos en la oficina y le diéramos una a él, porque las coleccionaba. Ya eran casi las 6:00 p.m. y los policías nos ofrecieron quedarnos en una casa que tenían al lado, habían camas, pero no había luz ni teníamos comida, así que decidimos seguir. 

   
   

   
 

Nos devolvimos un poco, para tomar esta foto… Porque íbamos era entrando a Chile. 

  
Acá les dejo unos screenshots de la ubicación del paso fronterizo, porque no aparece a simple vista (es una trocha sencilla, como de 20 km, pero un poco exigente por el fuerte viento): 

  
  
  
  

Este paso les sirve si van a dormir en Puerto Natales o Torres del Paine, hay varios más abajo en la Ruta 40. 

Cuando entran a Chile, se hace migración y aduana (normal, como en todos los países, claro que la aduana de Brasil como que me la volé… Aún me queda la duda de si se hacía o no, porque yo no la hice y no quise preguntar cuando salí 😂… La historia está en el post de Asunción – Foz do Iguaçu), pero además hay un tercer paso. Toca llenar una declaración en la cual uno jura que no trae frutas, vegetales, flores, etc. Por eso era que no traíamos comida, porque ya nos habían contado que se lo quitan a uno al entrar a Chile (no todo, pero no quisimos arriesgarnos). Gatorade y agua no hay problema… Al menos en esta frontera. Al parecer, con enlatados tampoco joden. 

Lo bueno es que no nos tocó pasar maletas por el escáner que tienen ahí, como sí me tocó en la frontera entre Bolivia (Villazón) y Argentina (La Quiaca). 

La población chilena después de la frontera se llama Cerro Castillo… Un moridero, no hay más que un restaurante y un hostal (que no tenía disponibilidad). Tocó pegar la calcomanía en el restaurante porque casi no tenía nada 😂:

   
 
Entonces seguimos por la ruta 9 hasta Puerto Natales que es a menos de 60 km de la frontera por la que entramos. La vía está en excelente condición y es pavimentada. Afortunadamente no nos tocó mucho viento (como en la Ruta 40 en Argentina y en la trocha-ripio-del paso fronterizo).

  
Cuando llegamos a la ciudad, estuvimos buscando hostal como por una hora (unos carísimos, otros sin disponibilidad ni parqueadero)… Hasta que dimos con el hostal Donde Kike, que queda al lado de una funeraria, pero por lo menos había parqueadero cubierto para las motos (ya que mi cobertor se voló en un ventarrón durante la última noche en El Chaltén). Aunque mucha gente nos dice que acá es seguro, no quisimos arriesgarnos. 

Fuimos a cambiar dólares, porque acá en muy pocos lugares los reciben (no como en Argentina que se paga en dólares y casi siempre los reciben a 14 pesos). 

Después de ir a comer en un restaurante donde nos atendieron puros colombianos, nos fuimos a dormir. 

Como tenía un dolor de espalda ni el hp, por lo tensionado que iba con los vientos, me tomé un Duraflex espalda que traje exactamente para usarlo después de un viento de estos. Mañana les cuento cómo me va.
Gastos del día: 
Desayuno = 11 dólares 

Gasolina = 28 dólares 

Almuerzo = 9 dólares 

Cena = 13 dólares 

Estadía = 16 dólares 

Total gastado = 77 dólares 

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