Ya durmiendo sobre el colchón inflable, la cosa es a otro precio. Ahora pude descansar mucho más y pues ya con una actitud muy diferente a la de ayer en la noche… Son cosas que pasan, nadie está excento de tener malos días, a mí me tocó en el 23 del viaje… Pero siempre tuve clara la meta, llegar a Ushuaia, para atrás ni para coger impulso. Muchas gracias por todos los mensajes de apoyo y por estar pendientes.
Después de la buena comida, hoy volví al hotel Toñito a desayunar. Ahí me encontré con Lucía, Camilo y Logan otra vez. Hablamos de mi mal día anterior y de cómo ya estaba más tranquilo… También nos encontramos a Petra, una sueca que lleva dos años y medio viajando por el mundo con su esposo en dos BMW F800GS… Los del famoso blog: two bikers one world… Yo llevo tres semanas y tuve un mal día… Ellos llevan dos años y medio… Fuck, pero bueno… Era necesario contarles que en estos viajes (en mi caso escogí travesía porque significa aventura; una experiencia de naturaleza arriesgada), no todo es tan bonito y pues se tiene que lidiar con ciertos inconvenientes. Además, siempre he tratado de contarles las cosas como se me vienen a la mente y lo más naturalmente posible…
Me despido de mis nuevos amigos de Red Bull Colombia y Costa Rica (el día anterior me despedí de los de Bolivia y hoy no los pude ver). Agradecí de nuevo el haberme adoptado el primer día y salí rumbo al Salar de Uyuni.
La vía a Colchani estaba cerrada por el Dakar, pero un policía, muy amable, me dejó pasar porque «venía de muy lejos» (eso me dijo después de ver la placa de mi moto).
Ya en el hotel de sal, me encontré con cuatro chilenos (Germán, Rodrigo, Patricio y Sergio) que acababan de llegar y me preguntaron acerca del recorrido del Dakar… Nada, hoy tenía planeado el salar, así que no me informé al respecto. Les pregunté si me podía unir a ellos, ya que yo estaba solo e iba a hacer el mismo recorrido que ellos y de una me dijeron que sí. Les pedí un poco de tiempo para buscar la calcomanía de pura vida que me dejó Sebastián, pegar la mía y firmar la bandera de Colombia.
De ahí nos fuimos para el monumento Dakar que construyeron con sal:
Jajaja en el viaje ya me han pedido fotos, pero en Uyuni me sentí como una celebridad, mucha gente se tomaba fotos con mi moto, conmigo, etc., en especial ese día…
Después de las respectivas fotos, nos dirigimos a la Isla Incahuasi. Al principio uno va despacio porque no es como que se maneje todos los días sobre sal… Al final terminamos dándole a 160 km/h (con viento en contra).
Llegamos a la isla y nos tomamos las fotos típicas en el Salar:
Esta fue sin poner el burro, mero susto porque la dirección se mueve mucho, más con las llantas Heidenau y el tipo de terreno…
En estas dos sí hice trampa y puse el burro:
Acá molestando a la policía boliviana:
Le dimos la vuelta en moto a la isla y de nuevo para Colchani. Esta vez con el viento a favor pude meterle 180 km/h a la moto (cargada full)… También manejé con los ojos cerrados a 160 km/h durante 30 segundos (mero susto), al abrirlos ya me estaba yendo mucho hacia la derecha.
Fuimos a «lavar» las motos (que sólo fue echarle agua y lo hice yo. No dejé que le echaran jabón porque me la podían rayar) y de ahí a dejar las cosas en donde estaba acampando. Ya sin el equipo de la moto y con ropa comoda, nos fuimos caminando al Toñito (como a 11 cuadras) y aprovechamos para pasar por las tiendas improvisadas que la gente había montado en la calle con motivo del Dakar. Ahí probé las salteñas, que son unas empanadas bolivianas y para mi sorpresa no sabían nada mal…
Otra vez a comer esa pizza tan buena. Nos tomamos un par de cervezas y tratamos de conectarnos a internet para revisar la ruta del Dakar del día siguiente e ir a verlo. No tuvimos suerte con el internet, así que le preguntamos a un man con camiseta del Team South Africa. El man nos sacó un brochure del Dakar y no nos supo explicar bien cómo era la vuelta, así que le preguntamos si corría y nos respondió que sí, que iban de sextos en la general de autos (yo con mis dudas porque estaba muy desubicado y no sabía de dónde salían al otro día. Así que pensé que era del equipo de apoyo). También vimos a un peruano y a un Saudí con camisetas de sus equipos. En el post de mañana les termino de explicar…
De ahí nos fuimos a un café internet a verificar la ruta del día siguiente y después a dormir al chochal… Tercer día durmiendo incomodo, en carpa, pero al menos bajo techo.
Gastos del día:
Desayuno = 50 bolivianos
Estadía = 80 bolivianos
Souvenirs = 20 bolivianos
Lavada moto = 30 bolivianos (que sólo fue echarle agua y lo hice yo) meros ladrones en ese lavadero…
Almuerzo-cena = 110 bolivianos
Total gastado = 290 bolivianos / 42 dólares
















