Bueno, de aquí en adelante se acabaron las comodidades, adiós hotel familia…
Hoy también me levanté antes de que sonara la alarma y demasiado tranquilo, ya le eché tierrita al tema del GPS y bajé a amarrar las maletas (ya le estoy cogiendo el tiro y me demoré muchísimo menos que ayer…) gracias a Dios esta mañana ya había agua y pude ducharme con agua fría (no más piscina… Por ahora).
Reviso el GPS, ya que ayer lo había dejado cargando y le puse una espuma entre la pila y la tapa que la proteje… Voilà, funciona perfectamente (sirvió la ida al Señor de los Milagros en Buga). Me despido de mi familia y a las 9:00 a.m. salgo rumbo a Ipiales, con una lluvia que apenas es para el calor infernal de esta mañana… La vía los primeros 50 km está excelente y puedo llegar hasta 160 km/h (la vibración con las llantas Heidenau + el peso, no me dejan meterle más)… La moto se siente muy bien, ya me acostumbré al peso y en curvas la puedo acostar más que ayer… Voy al pelo… Cuando adelanto en doble línea amarilla, estoy de pie en la moto (cosa que me toca hacer recurrentemente debido al cansancio en los pies y la necesidad de estirarme) y de la nada me aparecen unos policías de tránsito y me paran… Hp, estoy jodido, adelantando en doble línea amarilla y de pie… La combinación perfecta para que me inmovilicen la moto (se la llevan a los patios y la vuelta para sacarla es de todo un día con una multa (más grua y patios) que puede rondar más o menos en un millón de devaluados pesos… Paro de inmediato y antes de que el policía me diga algo, me adelanto: «Sr. agente, qué vergüenza con Ud…, sé perfectamente lo que hice». El policía de tránsito me responde: «¿Ud. sabe que iba a 140 km/h, adelantando en doble línea y de pie?, mis respetos, pero voy a tener que inmovilizarle la moto»… De una pienso: «Estoy jodido, necesito arreglar esto ya antes de que me monten la moto a una grúa y se la lleve a los patios».
Vea Sr., a mí nunca me han multado, yo estoy reconociendo mi error, en esta moto uno no siente la velocidad… Ayúdeme por favor, vea que voy para Argentina… El Sr. me respondió: «pues empezó muy bien el viaje…»
Aaahhh hp, tengo que cuadrar esto yaaa, piense rápido Felipe… Sólo se me viene a la mente la famosa frase que tanto estoy cansado de repetirles: «Sr. agente, hay cincuenta mil razones para que no me multe (refiriendome al billete de 50 mil pesos colombianos), pero no… Esta vez tengo que ser más sutil… Me dirijo hacia la patrulla, le entrego los papeles de la moto, mi licencia de conducción y le digo: «Sr. agente, vea que estamos en Navidad, yo quisiera hacer una contribución totalmente voluntaria para los aguinaldos (regalos) de los niños de la escuela rural… Una contribución de 50 mil pesos que tengo acá mismo… «Bueno joven, ya que Ud. tiene buenas intenciones, paró, reconoció su error y está dispuesto a ayudarle a los niños de la escuela rural, tome sus papeles y buen viaje» me entrega los papeles y coge el billete… Ayayay, gracias Dios (pensé ahí mismo)… Le respondo:»Sr. agente, Ud. es una persona muy amable, no volveré a hacerlo (jajaja obviamente es paja)»
Me estoy montando en la moto cuando escucho unos pitos y miro hacia el otro lado de la carretera, eran tres motos BMW, pero no alcancé a ver muy bien, ya que tenía afán y quería irme de ahí lo más pronto posible (qué tal que los niños de la escuela quisieran más regalos…), arranco de una y sólo se me viene a la mente una cosa… Esos niños son demasiado afortunados (habían parado a cuatro carros y yo estaba pensando en todos los regalos que recibirían debido a cinco buenos samaritanos, incluyéndome en esa colada)…
Sigo derecho hasta que paro a almorzar en un pueblo de Nariño, llamado Remolino… Me comí un pescado excelente, en un restaurante tipo 2B «bueno y barato… El bonito se los quedo debiendo…» Otra vez con la moto al lado
Se nota que uno está pasando por una zona caliente (peligrosa) del país, cuando se ve a los policías de tránsito con fusiles Galil…
Sigo rumbo a Pasto y ahora la carretera va empeorando, muchos huecos y tramos cerrados… Paro un momento a tomar un par de fotos
Entre Remolino y Pasto se puede notar la pobreza de la gente que vive en la zona, muchos de estos se paran al lado de la carretera a pedir plata (no creo que hayan muchas formas más de subsistir en esta zona del país) y yo no dejo de pensar en lo afortunado que soy, con el solo hecho de haber nacido en la segunda más ciudad importarte de Colombia (Medellín), ya tengo muchas más oportunidades que la gente de acá… En verdad soy muy afortunado… Gracias Dios por todo lo que me has dado…
Después de Pasto, tengo que decir que la gente es muy bruta manejando… Tuve que parar en seco la moto un par de veces gracias a los excelentísimos conductores de bus que invadían mi carril en una carretera demasiado angosta… No sólo eso, los avispados paraban al lado de la carretera justo después de la curva (como esperando ser atropellados en cualquier momento)…
Ya en Ipiales a las 5:30 p.m., me dirijo al Santuario de Las Lajas
«Maravilla por su arquitectura medieval y por su ubicación topográfica entre los riscos de la cordillera de los Andes, razón por la cual, es denominado como Un milagro de Dios sobre el abismo.
El santuario tuvo su origen a causa de la aparición que la Virgen le hizo a una niña indígena sordomuda. Éste es considerado el Santuario más bello de América, en honor a la Virgen de Nuestra Señora del Rosario de Las Lajas.» (Info tomada de internet).
Una foto de día (tomada de internet):
Infortunadamente no hay forma de llegar con la moto hasta un lugar en el cual pueda ver el santuario y no pienso dejarla por ahí con las maletas amarradas… Así que me dirijo a la hostería (más tirando a chochal que a hostería). Llego y la gente demasiado amable, pero con un acento muy gracioso del cual no puedo evitar burlarme cada que lo escucho… Bajo las maletas en bombas y alrededor de las 7:00 p.m. me dirijo otra vez al santuario (quién sabe cuándo vuelva hasta acá y tengo que aprovechar para conocerlo, así sea de noche). Parqueo la moto y bajo hasta el santuario
De subida, decido contar las escaleras, me dio un total de 311, sumadas a aproximadamente medio km de distancia entre la moto y el santuario, si a eso le agregamos todo el traje de la moto… Ya se podrán imaginar…
De nuevo para el hotel y de paso, aprovecho para tanquear la moto (ya que no le venden gasolina a vehículos con placa colombiana, en Tulcán (parte ecuatoriana)… Gasolina corriente (no hay extra en ningún lado después de Pasto) a un precio de 5.625 devaluados pesos por galón (aproximadamente 25 % menos que el precio de Bogotá). Los que vienen de Pasto, aprovechen pea tanquear en el centro, porque es el último lugar con gasolina extra antes de Ecuador (que ahí se le dice gasolina súper).
Llego al hotel, me acuesto un rato y me levanto a media noche, por lo que aprovecho para escribir este post
Gastos del día:
Contribución voluntaria para los niños de la escuela rural= 50,000 pesitos
Almuerzo= 15,500 pesos
Gatorades en el camino= 6,000 pesos
Cena= 37,000 pesos
Estadía (en este chochal tan bravo, pero a un km de la frontera)= 96,000 pesos
Total gastado= 204,500 pesos
Lección del día: llevar billetes de 20 mil pesos para los aportes voluntarios a los niños de las escuelas rurales por las que pase 😂
Por favor disculpen cualquier error de ortografía, estoy muy cansado y casi que dormido mientras escribo esto…


